
Para algunos parecerá exagerado la cantidad de expectación causada por el nuevo teléfono celular desarrollado por Apple, el iPhone. En varios reviews se mencionan las fortalezas y debilidades del nuevo teléfono y por supuesto los comentarios de las personas que han adquirido el teléfono y las que nunca lo van a comprar por no seguir la moda. Francamente algunos comentarios dan risa porque siguen con la idea de que se puede conseguir lo mismo comprando un buen teléfono y el mejor ipod.
Hay dos elementos que distinguen por completo este dispositivo de cualquier cosa que exista en el mercado. Primero, la interfaz gráfica que sustituye a los botones convencionales. Esto significa que una actualización de software podría cambiar por completo la funcionalidad del teléfono sin tener que cambiar de aparato. La implicación es enorme, ya no se trata de un teléfono. Estamos hablando de una computadora móvil habilitada como teléfono. Si alguna vez han hablado por teléfono con skype a través de una pocketPC sabrán a qué me refiero. El iPhone es la evolución natural que debía seguir la pocketPC para convertirse en la computadora móvil que no terminaba de madurar.
El segundo elemento a considerar es el browser. Nuevamente los que hemos usado una pocketPC sabemos que los navegadores móviles simplemente no son lo mismo. Estamos demasiado limitados y el internet evoluciona más rápido que el sistema operativo móvil, obligándonos a recurrir a la computadora de escritorio para realizar consultas bancarias, reservaciones y transacciones en general.
Por eso el iPhone es más que una moda, es un nuevo paradigma en la computación móvil. Por fin, tenemos el internet en el teléfono celular tal como lo usamos en una computadora convencional. Imaginemos por un momento que en 5 años esta tecnología se volverá común (yo estimo que serán 3). Tiene tanta relevancia esta posibilidad, que esto implica que en 5 años cerca de 80 millones de mexicanos estaremos conectados al internet. Actualmente somos 22 millones y si seguimos creciendo al mismo ritmo, no llegaríamos a los 55 millones de internautas, pero con el iPhone y otros teléfonos similares pudiéramos llegar de golpe a los 80 millones. Por eso el 29 de junio de 2007 será un día aún más famoso que el del superbowl de 1984, cuando la computación gráfica llegó a nuestros hogares.